Así se vivió el segundo día de Hell and Heaven

El segundo día todos sabíamos que sería más pesado, ya que fue un Sold Out, pues si el primer día al solo leer los grupos que tocarían generaba emoción, el segundo día ponía chinita la piel, con gran calidad y variedad de ritmos, cada fan tendría su momento, desde el inicio el público sabría lo que se esperaba, iniciando Deadly Apples en AT&T Heaven y la agresividad de Tulkas… obviamente en el True Metal Stage.

El público llegaría aún más temprano, el peso del  cartel valía más que el cansancio por la noche anterior, además de que después del diluvio del viernes, gran parte de los asistentes irían preparados para la lluvia, aunque el cielo se viera más despejado, algo no tan padre considerando que el 98% de los asistentes vestían de negro y algunos también llevarían cuero, pero eso no importa cuando corre el metal en tus venas.

Al llegar al festival, no solo estaban las 4 opciones de los escenarios, sino que sería toda una experiencia para los asistentes, con zonas gourmet, una villa donde encontrarían un Barcade para entretenerse, una capilla donde por 50 pesitos (aprox 30 cuadritos de rikopollo) se podrían unir en matrimonio, también disfrutar de una selección de películas que tendrían una selección de terror, también la zona especial para niños “Hell Kids” la cual no conocimos por no llevar bendiciones y gran número de stands de patrocinadores y para compra de souvenirs.

Nuevamente el Alternative Stage sería uno de los lugares más socorridos para aquellos ávidos por gritos, emociones fuertes, estar en un Mosh pit donde tendríamos desde un punk a la “old school” por parte de Los viejos, sin olvidar a De Nalgas que incluso llegarían a subir a cantar a uno de sus fans y así se viviría el Alternative, lleno de energía, pasión, golpes, saltos y es entonces que llegaría la banda encargada de cerrar, algo que apelaría totalmente el nombre del escenario, la banda formada por los actores Jack Black y KyleGass, hablamos de Tenacious D. quienes prenderían como pocos a los asistentes, en un espectáculo lleno de humor, música y chistes en un español no tan bien logrado, pero lleno de buenas intenciones por Jack B donde casi todo el público lo disfrutaría, menos un vato, quien llorando decía “No puedo disfrutarlo, si ella no está” aun así, fue tan bueno el espectáculo, que sus amigos solo se limitaron a decirle un par de frases de aliento, para disfrutar de la canción que volvería locos a todos “Beelzeboss (the final showdown)” donde la euforia, las luces, el humor del grupo e incluso un helicóptero policial que estaba dando vueltas al escenario(WTF) hicieron un cierre de escenario que sin problemas podría competir contra el cierre del evento.

El true metal stage por su parte también tendría toda la crudeza que tanto ha caracterizado al metal  a través del tiempo, iniciando con algo de trash, por parte de Tulkas que por media hora recibirían a los asistentes, seguidos por Lack of Remorse, quienes lograrían integrar a todo el público que iba llegando poco a poco en un mosh pit, sobre todo cuando cantaron su canción Misfits, con la que cerrarían su presentación, los asistentes dejarían sudor, parte de sus ropas en el piso, todo perdido en saltos, mosh pits, death walls ocasionados por los siguientes grupos, que nunca dejaron que bajara la energía del stage, entre ellos Gore n carnage, Strike master, no pudo faltar Brujería, Overkill y el cierre fue un tanto sorpresivo con el cambio de “ritmo” con Epica, que para muchos sería ese aire para reponer fuerzas y acudir a los escenarios principales, donde Ozzy sería quien cerrara el festival.

Los escenarios principales conservaron durante mucho tiempo la atención de los asistentes, iniciando con Deadly Apples, Tanus (no confundir con el villano de Infinity war), los mexicanos S7N, quienes a quienes no los conocían llamaron la atención por unas guitarras fuertes y batería poderosa, haciendo voltear y acercarse a varios y entonces iniciaría en los escenarios principales, atrayendo  más público, claro por algo éstas bandas están allí, ya sea por calidad o trayectoria, cada banda dejó su alma, después de todo, el público estaba dispuesto a todo para disfrutar de los espectáculos de grandes nombres como Saxon, Gojira, Negadeth, Marilyn Manson, quien tendría problemas con el audio, además de verse hasta cierto punto cansado y no solo de éste mundo, de su gente, seguido de Megadeth, quien tendría un mejor audio y una audiencia que entraba en euforia al escuchar los riffs de grandes clásicos como Hangar 18, Holy Wars y por supuesto Symphony of Destruction, pero lo más importante mientras se acercaba el final de la actuación vendría una difícil decisión para los asistentes, quedarse a ver a Judas Priest o ir a ver a Tenacious D. es entonces que llegó el momento en el que mareas de asistentes se desplazarían unos para el Alternative stage y otros para ver la actuación de uno de los grupos emblemáticos de la escena que cerrarían uno de los escenarios principales, el AT&T Heaven, donde el público desgarraría sus gargantas coreando canciones como Firepower, Lightning Strike, Freewheel Burning, Breaking the law, Painkiller, para cerrar con Living after midnight.

Llega el momento en que se apagan las luces y tras el cantico “Ole ole ole, Ozzy, Ozzy” es que las pantallas inician un video con un collage de imagenes de Ozzy y algunas de sus canciones, para cerrar con un fragmento de Oh Fortuna, es entonces que Ozzy da la bienvenida, para dar inicio a Bark at the moon e iniciar el ultimo performance del escenario Corona Hell, demostrándonos a un Ozzy que pese a estar más cerca  de dejarnos, sigue manteniéndose de pie, dando una actuación donde el juego de luces, humo y nostalgia del público a muchos les daría una buena velada, el único inconveniente para algunos es que dejo lo mejor para el ultimo, ya que sus últimas canciones serían Shot in the dark, Crazy train, Mama, I´m coming home para cerrar con los gritos y emoción del público al escuchar en vivo una de las canciones que no conoce el tiempo ni las generaciones Paranoid, donde el público cantaría los coros y el mismo Ozzy los retaba a cantar más fuerte para así cerrar su actuación en el Corona Hell & Heaven 2018.

Mientras muchos iniciaban un pesado éxodo y otros aún esperaban que Ozzy volviera es que empezó a sonar “We are the Champions” a manera de tributo de grandes músicos que nos han dejado su legado y gracias a ellos, no importa que a veces vivamos un infierno, con su trabajo, nos han llevado al cielo y es así como terminaría el festival, también con fuegos artificiales y parejas besándose para así cerrar lo que pudo ser una grandiosa noche.

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