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Toy Story 4, ¡Al infinito y más allá!

Toy Story, la aclamada y exitosa franquicia creada por Disney/Pixar ha sido desde siempre un fenómeno impresionante a nivel mediático, comercial y emotivo. Con tres secuelas de la saga en los últimos 20 años, y una tercera parte que parecería el cierre perfecto para nuestros juguetes favoritos, la mayor casa productora de largometrajes animados quiere demostrarnos que sigue teniendo esa chispa necesaria y la capacidad suficiente de ofrecernos una secuela a la altura de sus antecesoras.

Cuando la cuarta entrega fue anunciada por ahí del 2017, muchos pensamos que sería una decepción más en la la creciente lista de Pixar Animation Studios, tomando en cuenta que ‘Buscando a Dory’, ‘Monsters University’ y ‘Los Increíbles 2’ nos habían dejado una inexplicable sensación de que Disney se encontraba sobreexplotando sus anteriores clásicos animados, con productos vacíos que aparentemente solo buscaban enriquecer su cartera, dejándonos a sus mayores fanáticos con un feeling bastante agridulce que se veía reforzado al enterarnos de que este proyecto ya estaba en camino. En esta ocasión la cinta quedaba a cargo de Josh Cooley, quien ya anteriormente nos había maravillado con ‘Intensa-Mente’, pero de quien teníamos un poco de desconfianza; para fortuna de todos, estábamos muy equivocados.

Toy Story 4 se ubica un tiempo después del final de Toy Story 3, con toda la hermandad de juguetes heredados de parte de Andy hacia Bonnie, quien por cierto ya debe empezar a ir al Kinder. Así pues, esta secuela nos muestra justamente la transición que una inocente y pequeña niña tiene, así como los problemas que conlleva el iniciar una etapa tan importante de su vida. A diferencia de la historia de Andy, que inició con sus años de pre-adolescencia, en esta cuarta parte veremos el lado más puro de la existencia de toda persona, aquél en el que hasta un tenedor puede convertirse en nuestro mejor amigo.

La trama de Toy Story 4, a pesar de sentirse en ocasiones como un «homenaje» del típico conflicto donde uno de los juguetes se pierde y Woody debe rescatarlo, también añade un par de factores interesantes que nos hacen apreciar de mejor manera esa «manía» que el vaquero tiene; el temor a las pérdidas, y aferrarse a sus amigos. Este sheriff a través de su historia, ha demostrado valores interesantes como la lealtad y para su cuarta entrega, no podía ser de distinta manera. El personaje interpretado por Tom Hanks destaca nuevamente como el protagonista principal de la aventura, y la mayor cantidad de tiempo en pantalla se enfocará en otorgarle un cierre digno, que por cierto nos conmovió hasta las lágrimas.

Algo que personalmente me dejó contento, fue la manera en que esta cinta promueve la fraternidad, sacrificio por las personas que te importan y el hecho de aprender a dejar ir, cosa que seguramente a todos se nos debe dificultar. Despedidas, un tema bastante delicado en ocasiones, que dejamos de lado por enfocarnos en materialismos e ideas banales que nublan nuestra perspectiva y en ocasiones no hacen más que privarnos de un bien mayor. También aprendemos que en este mundo no hay buenos o malos, sino que todos «luchamos» por distintos propósitos para los que nos vemos en la necesidad de recurrir a métodos no tan positivos.

Si en ocasiones pasadas sentíamos que todos los problemas de los juguetes estaban arraigados en la impulsiva actitud de Woody, por fin nos ayudarán a comprender de mejor manera su forma de ver el mundo, para así quitarnos algunos estigmas y sentirnos nuevamente como niños chiquitos, al observarlo en acción siempre, y con ese loco sentimiento heroico que lo caracteriza desde su concepción, por allá de los años 50’s. Pero no crean que es el único que brillará, ya que Pixar ha decidido deleitarnos con un mundo completamente lleno de juguetes por doquier, escondidos bajo la arena, en los juegos de los parques y por supuesto, en las ferias. La tecnología actual para el género de animación ayuda bastante bien a vislumbrar el encantador panorama lleno de vida a nuestro alrededor.

De los mayores aciertos que tiene Toy Story 4, es la inclusión de nuevos y mejores personajes secundarios, entre los que figura Forky (el tenedor), Ducky y Bunny, y el anticipado Duke Caboom (interpretado por Keanu Reeves), quienes satisfactoriamente brillan por luz propia, agregando a la saga un soplo de aire fresco que nos dejó bastante satisfechos. Todos los anteriormente mencionados nos encantaron todo el tiempo, actuando de maneras inesperadas y simpáticas como pocas y aunque el grupo característico de juguetes se deja de lado para dar paso a sus nuevos integrantes, en ningún momento se resiente su ausencia para nada. El balance de humor, acción y sentimentalismo es de lo mejor que verán y seguramente los mantendrá pegados a su asiento durante la hora y cuarenta minutos de duración con la que cuenta.

Gabby Gabby, la muñeca que encarna al «villano» de esta película, tiene una historia que seguramente te hará fraternizarte hacia su causa, pese a que los ayudantes que le acompañan son verdaderamente atemorizantes. Considero que su elección y desarrollo en todo el guión fueron exquisitos y totalmente disfrutables. Poco a poco comprenderás de mejor manera cuáles eran sus fines, y estoy firmemente seguro de que es un mejor antagonista que Sid Phillips, El oloroso Pit y Lotso, quienes por cierto compartían maneras de ser y actitudes de las que muchos nos estábamos cansando ya, no solamente en esta franquicia. Si bien la ya clásica redención termina llegando, sentí que en esta ocasión estuvo mejor elaborada de principio a fin.

En el punto más memorable y admirable se encuentra la animación. Y es que el apartado técnico de la película es simplemente espectacular, con una ténica refinada y realista que demuestra el avance y madurez que ha logrado Pixar Animation Studios, ya que desde los primeros minutos esta casa productora nos deja con el ojo cuadrado al deleitarnos con una escena bajo la lluvia, donde los efectos de luz, partículas, reflejos, viento y por supuesto, texturas, están a un nivel jamás visto en el cine; sin duda alguna, lo mejor que hemos visto en el género. Un espectáculo audiovisual que se ve aderezado por las composiciones de Randy Newman.

En conclusión, Toy Story 4 es un largometraje animado que logra satisfacer a los fanáticos de la franquicia con una espectacular historia, divertidas secuencias de acción, personajes entrañables y un cierre conmovedor que inevitablemente te hará llorar. A pesar de generar un montón de dudas, tras la excelente tercera parte, Josh Cooley consigue ofrecernos una de las mejores cintas del género, que por supuesto se pone al tú por tú con las primeras dos entregas de la serie. Un espectáculo audiovisual orquestado de excelente manera que no debes perderte el 21 de junio.

Nota del editor: Esta película no tiene final post-créditos, sin embargo te recomendamos quedarte hasta que terminen los mismos, ya que hay un guiño bonito que seguramente adorarás como nosotros. Puntos extra por Ducky, Bunny y el Duke Caboom. 

Toy Story 4, ¡Al infinito y más allá!
Toy Story 4 es un largometraje animado que logra satisfacer a los fanáticos de la franquicia con una espectacular historia, divertidas secuencias de acción, personajes entrañables y un cierre conmovedor que inevitablemente te hará llorar. A pesar de generar un montón de dudas, tras la excelente tercera parte, Josh Cooley consigue ofrecernos una de las mejores cintas del género, que por supuesto se pone al tú por tú con las primeras dos entregas de la serie. Un espectáculo audiovisual orquestado de excelente manera que no debes perderte el 21 de junio. 

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