Por todos es bien conocida la tensa situación que se vive en los Estados Unidos, con un montón de protestas en cada rincón de aquel país debido principalmente a la muerte del ciudadano George Floyd.

Tras varios días de perder el control de su gente el presidente Donald Trump anunció que para contener las protestas si estas se tornaban violentas, desplegaría al ejército para así reprimir a la gente, sin ningún tipo de reparo. Pues bien, hoy el jefe del Pentágono, Mark Esper, quien acaba de rechazar las órdenes de Trump:

“No apoyo la invocación de la Ley de Insurrección”, dijo en declaraciones a la prensa, “estas medidas solo deberían utilizarse como último recurso y en las situaciones más urgentes y extremas. No estamos en una de esas situaciones ahora”.

¿Podría ser este el primer indicador de un inminente golpe de estado contra el actual gobernador de nuestro vecino país del norte? No lo sabemos, sin embargo nos parece curiosa su desobediencia.

Fuente: El País

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