El día de hoy, el balompié internacional está de fiesta, pues hace unas horas mediante una conferencia de prensa en Zurich, Suiza  Joseph “Sepp” Blatter, quien fuera reelegido el pasado viernes como presidente de la FIFA, acaba de anunciar su renuncia a causa de las controvertidas olas de corrupción que FBI sacó a la luz con la detención de varios miembros de la organización.

La avalancha de casos de corrupción inició la semana pasada cuando una investigación resultó en que siete dirigentes de la FIFA, casi todos los lationamericanos, fueron arrestados en Zúrich basados en la investigación, que se convirtió en el mayor escándalo de la FIFA en 111 años de historia.

Como parte de la investigación, las autoridades acusaron a la Conmebol de participar en un escándalo de soborno de $100 millones en la concesión de los derechos comerciales de varias ediciones de la Copa América, entre ellas la que comienza la próxima semana en Chile.

Estas fueron las declaraciones de Blatter:

“He decidido terminar mi mandato mediante un congreso extraordinario de elecciones. Continuaré ejerciendo mis funciones como Presidente de la FIFA hasta esa elección”, la cual según Domenico Scala, presidente del Comité de Auditoría y Conformidad de la FIFA, tomará lugar entre diciembre del 2015 y marzo del 2016″.
“Aunque he mandado para los miembros de la FIFA, no siento que haya mandado para todo el mundo del futbol: aficionados, jugadores, clubes; la gente que vive, respira y adora el futbol tanto como yo a la FIFA”, aprecio y adoro a la FIFA más que otra cosa y sólo quiero hacer lo mejor para la FIFA”.

Con la renuncia de Blatter, se esperan varios cambios como:

  • Eliminar a Rusia Qatar como países organizadores del mundial 2018-2022 respectivamente, por los problemas socio-políticos que actualmente se sucitan.
  • Mayor competitividad al Balón de Oro, pues en estos últimos 6 años solo se han beneficiado a Cristiano Ronaldo y a Lionel Messi

 

El último escándalo se destapó ayer cuando FBI aseguraron que un alto funcionario de la FIFA al servicio de Joseph Blatter, obtuvo $10 millones de dólares en transacciones bancarias, los cuales fueron elementos centrales en el mayor escándalo de corrupción del organismo internacional.

Cabe destacar  que Joseph Blatter desde asumió su cargo como presidente de la FIFA desde 1998.