El presente fin de semana los mexicanos pudimos presenciar uno de los sucesos más importantes de los deportes electrónicos a nivel mundial, y es que la Liga Latinoamericana de League of Legends finalmente volvió a donde siempre debió estar y por supuesto, con las mejoras que seguramente ya conoces o de las que has escuchado; un hermoso estadio, lleno de tecnología de punta y una imagen renovada. ¿Cómo vivimos este evento? Aquí te contaré mi muy puntual opinión.

La cita para medios era a las 12:30 hrs del sábado, 15 de febrero, y aunque debo decir que se me hizo un poco tarde, me alisté para estar presente en tan importante cita. Las actividades dieron inicio tal cual indicaba el programa, con una mesa de análisis dirigida por Kalipso, Relic (Ex top laner de Infinity Esports) y el Profe Andrés, y aunque los tres elementos parecen tener una química adecuada y los conocimientos suficientes para absorber nuestra atención entre juegos, también considero que estos momentos pudieron tener un poco de sabor, más allá del “salseo”, que en ocasiones inclusive se me hizo molesto o falto de sentido.

Lo primero que me llamó mi atención de esto fue que, algunas promesas mencionadas en el artículo de venta de los boletos de esta primera jornada no fueron cumplidas, ya que cosas como el show sorpresa nunca llegó, y que creo que varios espectadores esperaban o al menos eso me comentaron al platicar con ellos entre cada partida. No obstante, y dejando de lado este detalle, la producción desde los primeros minutos flaqueo al no tener audio disponible de lo que acontecía en la pantalla, incluyendo el casteo de cada match, además de activar luces que resultaban molestas en momentos poco adecuados y otros momentos “chuscos”, como cuando pusieron en pantalla a 9 Aatrox vs 1 Miss Fortune, o cuando quitaron la primera partida antes de que Isurus Gaming rompiera el nexo rival. Quedan para la anécdota.

Por otro lado, la actitud del público también se vio mermada por pocas interacciones con casters o analistas e inclusive con los propios equipos que acudieron a jugar frente a nosotros. Me hubiera encantado que detalles pequeños como la famosa “kiss cam” se hicieran presentes, o algunos comentarios hacia los espectadores que motivaran a su participación, sin embargo estos ocurrieron hasta casi el final del evento. Mi percepción ante ello es que toda la producción está tan acostumbrada a trabajar dentro de un estudio que de pronto olvidaban que estábamos ahí, y simplemente continuaban con su trabajo como han venido haciendo durante años y años.

De igual manera, hay elementos visuales que considero pudieron estar mejor aprovechados, como las pantallas de los costados o la frontal curva que simplemente muestra una toma de cada jugador junto a su nombre de usuario, o los paneles de leds que no cambian de color rojo y azul todo el tiempo. Pequeños detalles que si llegara a conjugarse con la experiencia de usuario, podrían lograr atraparte y hacerte querer volver semana a semana, sin embargo tampoco quiero alargar más mi artículo con ello.

De lado de la deportividad, confieso que estuvimos ante juegos buenos, pero no épicos. El nuevo formato de la liga promete que cada encuentro sea de vida o muerte, sin embargo en esta ocasión no lo sentí de esa manera. Los triunfos de Isurus Gaming, All-Knights, Pixel Esports y Rainbow 7 se veían venir, y aunque agradezco los esfuerzos de todos ellos por dar un gran espectáculo, creo que aún hay mucho trabajo por hacer si lo que se quiere es aumentar el nivel de la región, y poder competirle de tú a tú a los grandes como T1, Cloud9, o G2 Esports. Eso sí, el meta actual se prestó para enfrentamientos ágiles y rápidos, pero por ello también hubiera sido muy importante lograr ese “engagement” con quienes estábamos en la arena.

Para finalizar, mis respetos para la inversión hecha por TV Azteca, Cinemex y otros patrocinadores. Visitar el estadio de esports ubicado en Artz Pedregal en verdad da mucho gusto, por la atención al detalle y otros elementos que lo hacen muy atractivo “instagrameable”, sin embargo espero poder transmitir todas las ideas que tengo con ustedes un día, y ayudar a que mejoren. Amo League of Legends, y amo los esports tanto como ustedes. No echen en saco roto los comentarios no tan positivos como el mío porque puedo asegurarles que lo único que queremos es ayudarlos a triunfar.

Paz.