La lucha por el segmento móvil es que cada vez más intensa, los fabricantes de smartphones lo saben y la cada vez más amplia oferta de terminales dentro de la gama se expande más, al grado de llegar a desconcertar y posiblemente confundir al querer elegir un nuevo equipo que te acompañará durante los siguientes meses o años. Motorola, consciente de ello, ha sido de las pioneras del sector en fortalecer una de sus familias más queridas en México y Latinoamérica, los Moto G8 y hoy nos toca hablar de uno de sus hermanos más “potentes”, al menos en cuestión de batería: hablemos del Moto G8 Power.

La gama media

Por todos es bien sabido que Motorola disfruta y se complace en tener a su comunidad de fanáticos contenta con un abanico de opciones sorprendente y, a decir verdad, también bastante certera. El amplio estudio de mercado que la manufacturera ha venido creando por medio de su cartera de distribución y ventas a consumidor final, le dan la seguridad de inundarnos con un montón de abrumantes lanzamientos que – a pesar de todo – logran diferenciarse de maneras bastante curiosas.

Partiendo de lo anterior, el Moto G8 Power es un teléfono de gama media con especificaciones un tanto modestas: Procesador Qualcomm Snapdragon 665 (Bastante popular desde el 2019), GPU Adreno 610, 4GB de RAM y Android 10 de fábrica. Todo esto viene empaquetado en un cuerpo elaborado principalmente en plástico con marco de aluminio y se ve aderezado por una pantalla con tecnología LCD y resolución FullHD+. Sin duda alguna, Motorola no busca sorprender y se va por lo seguro usando componentes ya utilizados y comprobados anteriormente.

Batería

Donde el Moto G8 Power se despega de sus demás hermanos y, por supuesto, de los demás competidores es en la batería, ya que está potenciado por unos imponentes 5,000 MAh, que al menos en el papel deberían ser más que suficientes y brindarnos un rendimiento basto, sin embargo he de decir que a mí en lo particular no me sorprendió; en mi día más intenso de uso, el teléfono únicamente consiguió darme 10 horas de pantalla encendida que – si bien – no todos sus contrincantes pueden presumir, tampoco hace que se despegue demasiado de algunos móviles que también he probado este año. Aunado a lo anterior, para cargar el terminal del 0% al 100% te vas a tardar más o menos 2 horas con 40 minutos, ya que el cargador de 15W incluido en la caja se queda bastante corto.

Los marcos del Moto G8 Power tienen un tamaño bastante considerable.

Rendimiento y gaming

Por otro lado, y retomando el punto de las especificaciones, el rendimiento general del Moto G8 Power es bastante promedio, sin exagerar pero tampoco sin sobresalir. Sí, es capaz de salvarte en tu día, completar tareas de edición de fotografía o video – a paso lento -, redes sociales, redacción de notas web y muchas otras funciones pero todas estas resultan indispensables para un teléfono de este sector de precios. Claro está que no le estoy exigiendo demasiado y tampoco me quejo de lo que me ha dado en estos últimos 7 días, aunque me habría encantado un poco más de pulido en el trabajo de fluidez y transiciones entre tareas utilizadas.

Si lo que buscas es utilizar el teléfono para jugar, pues sí, hace una buena labor al reproducir títulos no tan exigentes como puede ser Free Fire, Jetpack Joyride, Animal Crossing: Pocket Camp, Candy Crush, Angry Birds 2, Where is my water y una amplia gama de opciones visibles desde la Google PlayStore, sin embargo recae a puntos “medianos” en videojuegos más exigentes como Call of Duty: Mobile (que aún con gráficos en medio se me quedó detenido en una ocasión), PUBG Mobile, Asphalt 9 y Saint Seiya. Ya se empieza a sentir que el Snapdragon es un procesador que va siendo relegado ante las exigencias de la tecnología actual.

Multimedia

Donde el Moto G8 Power destaca es en su apartado multimedia, ahí sí se llevaron un mega reconocimiento de mi parte. Su enorme pantalla aún sin el mejor aprovechamiento (83% de relación cuerpo – pantalla) y con unos ángulos de visión no tan amplios, es bastante satisfactoria al estar viendo videos en YouTube, Prime Video, Netflix o Crunchyroll; sus colores están bien calibrados y a pesar de no tener los contrastes más vistosos del mercado, resultan suficientes y satisfactorios. El audio, certificado por Dolby es simplemente sorprendente, de buena calidad e inclusive si reproduces algún test de Dolby Atmos podrás notar toda su potencia. En el punto más alto, los altavoces estéreo alcanzan hasta 90 decibeles y eso inclusive en la gama alta es difícil de encontrar.

Cámaras

En cuestión de cámaras he de decir que no tuve oportunidad de probarlo a su máximo esplendor ya que desde el encierro de mi cuarto no hay tantas oportunidades de fotografía o video que pudiera incluir, sin embargo, de botepronto la cámara del Moto G8 Power me pareció regular, tirando a buena. Cuenta con 4 cámaras, sí, y todas ellas cumplen en condiciones de luz normales pero decaen bastante al aparecer la oscuridad y las sombras. Inclusive el lente dedicado para macro me pareció malito al intentar enfocar una memoria USB. Espero pronto haya oportunidad de salir y tomar material para actualizar este apartado.

Conclusión

El Moto G8 Power es un teléfono rendidor, que por un precio más bajo que el de sus hermanos mayores ofrece también prestaciones acordes al segmento de público al que va dirigido. Cuenta con potencia y especificaciones modestas que, a pesar de todo, libran el día a día de manera positiva. Su batería de 5,000 Mah logra ofrecer hasta 10 horas de pantalla encendida y su apartado multimedia, que en conjunto con la certificación de Dolby logran sobreponerse inclusive a algunos terminales de gama alta. Una opción a tomar en cuenta en el muy competido rango de precios en el que se ubica.